La Testosterona es una hormona sexual predominante en el hombre, 10 a 15 veces más que en la mujer, Se sintetizada a partir del colesterol por las células de Leydig, en el testículo, generan los espermatozoides (espermatogénesis) y aportan los caracteres sexuales masculinos (distribución del vello, la voz, desarrollo muscular, etc.). En la mujer está presente en menor proporción en los ovarios.
Actúa en el metabolismo proteico, en el crecimiento muscular, aumenta el depósito de la fosfocreatina, aumenta la síntesis de glucógeno muscular, en el crecimiento óseo, estimula la eritropoyesis (glóbulos rojos), motiva y da agresividad, provoca cerramiento del cartílago de conjunción (niños). Es transportada en sangre por proteínas y se transforma en Dihidrotestosterona que es la forma activa y lista para actuar.
¿Como podemos producirla y disponer de ella?
Hay tres formas de producción natural para mantener el tipo:
1º Los estudios señalan que sus niveles en sangre son más elevados durante la mañana, por lo que se deduce que se produce y libera durante el sueño. Ya os dije que la siesta era buenísima. Yo no la perdono.
2º Está demostrado que durante el entrenamiento, a los pocos minutos la testosterona se eleva lentamente en sangre y alcanza el pico máximo entre los 30 y 40 minutos, luego comienza el descenso alrededor de los 90 minutos, en este momento el rendimiento físico disminuye y se debe esperar hasta que se recupera, alrededor de los 40 y 60 minutos. A continuación se puede iniciar otra etapa de entrenamiento. De esa forma, se logra que cada etapa aumente los niveles en sangre. Hay estudios que han demostrado que ejercicios cortos e intensos, produce buenos niveles de testosterona, a diferencia de ejercicios extenuantes y prolongados que bajan significativamente los niveles de esta hormona. Así que hay que correr menos y mejor, además de añadir un ratito de vez en cuando de fuerza y velocidad a los entrenamientos.
Tambien está demostrado que no hay diferencias en los niveles en sangre de testosterona basal entre deportistas y sedentarios, pero sí un aumento significativo de la hormona tras el entrenamiento y la competición. Por lo que o levantas del sillón o algún día te faltará.
3º Otra forma natural de estimular la producción de testosterona es la práctica de sexo. Las relaciones sexuales, de forma controlada, con pareja estable, la noche antes de la competición u horas previas, es músculorelajante, placentero y produce aumento de las endorfinas (sustancias que producen sensación de bienestar, de las que ya hablaré otro día). El desgaste físico se calcula alrededor de 100 calorias, lo que no implica un agotamiento físico y podrás rendir sin excusas.
Hay estudios que demuestran que las atletas: velocistas y saltadoras, teniendo menos nivel de testosterona, con el orgasmo aumentan el nivel de dicha hormona e incrementan su rendimiento en competición. Mientras más orgasmos mayor rendimiento.
Entonces tener relaciones sexuales, antes de la competi no tiene efectos negativos para el rendimiento, más bien todo lo contrario.
Resumiendo; la testosterona se produce de forma natural por el organismo, manteniendo su nivel óptimo en sangre: durante el sueño, con el entrenamiento deportivo adecuado y con la práctica sexual sana.
ACTIVIDAD FÍSICA ADECUADA,
RECUPERACIÓN Y DESCANSO E
INCLUYE EL SEXO EN TU PLAN DE ENTRENAMIENTO!!!